martes, 30 de agosto de 2011

Tu retrato

No me miras, pero imagino que tal vez me estés pensando. Muy cerca de tu mano el pocillo de café y un aire como de soledad, que no llega a ser melancolía.
Nunca estaré en ese lugar. Jamás caminaré contigo entre esas mesas oscuras. No me contarás al oído tus pensamientos de esa tarde inmóvil tan lejos, tan ajena.
Quise un presente contigo. Pero ni estoy en tu pasado ni ha de pertenecerme tu futuro. Quise una noche de tu mano por alguna callejuela, unas copas de vino rojo y alguna confidencia bajo las estrellas de otro cielo.
Quise una lámpara prodigiosa que me otorgara un deseo, al menos uno…  No he tenido siquiera un recodo de tus sueños.
Quise una imagen de tus ojos fijos en los míos. Y también un beso.
Aunque tu retrato no me mira, yo te miro. Y es suficiente.

Silvia Piccoli 

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